jueves, 29 de abril de 2010

Elfos de Sangre

Historia:
Tras la segunda guerra los altos elfos se escindieron de la alianza, esta marcha desencadenaría el posterior deterioro de relaciones con la vacilante alianza. Más tarde durante la tercera guerra la alianza acepto en su seno a los Elfos de la Noche, que vieron como su deber advertir sobre los altos elfos a sus nuevos aliados. Las acciones de los altonatos durante la guerra de los antiguos aun permanecían presentes en la memoria de los Elfos de la Noche que aportaron su propia visión de la historia elfica. No es de extrañar que los humanos comenzasen a tener en cuenta a los elfos con resentimiento y sospecha.

Liderado por Arthas Menetil, el azote invadió recientemente el reino de Quel´Thalas y creo al Lich Kel´Thuzad, profanando el pozo del sol y secando lo ultimo de sus energías en el proceso. La mayoría de la raza de los altos elfos fue brutalmente masacrada incluyendo a Lady Sylvannas Windrunner. Lor´Themar, su segundo al mando asumió el poder temporalmente para guiar a los pocos supervivientes que crecieron enfermos y apáticos.

El príncipe Kaelthas Sunstrider era el último descendiente de la línea de sangre real y un miembro del Kirin Tor que cursaba estudios mágicos en Dalaran en el momento de la invasión de la plaga. Cuando oyó del desastre , se apresuro a retornar a su hogar solo para encontrarlo en ruinas, pasto de las llamas y con su pueblo diezmado. Rápidamente se dio cuenta de que la enfermedad y el aletargamiento eran debidos a que el pozo del sol se había secado.

Determinado a salvaguardar lo que pudiera reunió a los supervivientes que encontró y los llamo Sin´dorei (hijos de la sangre) en honor a los caídos frente al azote.
Sedientos de sangre a pesar de su debilitado estado, los mas saludables incluyendo al príncipe partieron de su tierra arrasada en y se unieron a la lucha contra el azote en Lordaeron. En ausencia del príncipe Lor´Themar fue nombrado regente de Quel ´Thalas y Halduron Brightwing se convirtió en el nuevo Ranger General de Silvermoon. Desde entonces Lor´Themar sirve como el líder de los Elfos de Sangre de Azeroth y el y Halduron cuidan de su pueblo mientras se busca una cura.

Los elfos de Kaelthas fueron acogidos entre los humanos de Lordaeron con suspicacia, de modo que se les fueron encomendando misiones de creciente dificultad hasta que Kaelthas tuvo que aceptar la ayuda de Lady Vashj y sus naga. Cuando esta alianza fue descubierta por los humanos, asumieron que su desconfianza era más que fundada y encarcelaron en las mazmorras de Dalaran a los soldados elfos sentenciándolos a todos a muerte.

Por suerte para ellos Vashj llego a tiempo de liberarlos cuando estaban sufriendo la abstinencia de magia, los naga explicaron que también ellos eran adictos a la magia y que Illidian podría ayudarles. Fueron guiados hasta el portal que Kel Thuzad había abierto durante la 3º guerra con objeto de permitir el paso a este mundo del demonio Archimonde, y allí sin mas opciones lo atravesaron hasta llegar al mundo devastado de Terrallende. Una vez allí liberaron al demonio renegado Illidian Stormrage que había caído presa de los elfos nocturnos a los que antaño hubiera pertenecido.
Tras el rescate Kaelthas solicito a Illidian una cura para su sed de magia. Illidian a pesar de tener algo muy distinto en mente , como pago por su lealtad les enseño a drenar la magia de poderosas fuentes alternativas incluyendo demonios. Kaelthas acepto sabedor de que sin esas técnicas su gente moriría. Una vez conocidas estas técnicas se extendieron rápidamente a toda la población.

Aun con sus habilidades para drenar mana, los elfos de la reconstruida Lunargenta vetados de por vida en la alianza buscaron apoyo en la horda. Su éxito habría sido relativo de no ser por los forsaken cuya reina era Sylvannas Windrunner quien años atrás hubiera muerto defendiendo a su antigua raza en Quel Thalas. El apoyo de estos fue lo que forzó a los orcos, desconfiados de la adicción a la magia vil que en el pasado habían padecido y conocían bien, y a los trolls, enemigos ancestrales de los elfos a darles una oportunidad y cobijo bajo su estandarte.

Con ayuda de los Forsaken y sus recién hallados aliados consiguieron recuperar parte de lso territorios circundantes a Lunargenta de las manos de la plaga. Tambien se instalo en Lunargenta un aparato teleportador que les garantizaba un viaje seguro hasta las tierras de los Forsaken uniendo ambas capitales.

Recientemente el príncipe Kaelthas volvió totalmente corrupto por los demonios al mando de un ejército a reclamar su trono y solo pudo ser detenido gracias al esfuerzo combinado de la horda y los Draenei con cuya ayuda se consiguió acabar con el malvado príncipe y restaurar en el proceso el pozo del sol.

Relaciones: A pesar de que desprecian a las demás razas (o las odian) han llegado a un buen entendimiento con los Forsaken pues persiguen las mismas metas (y aunque no lo admitirán nunca, les deben el haberse recuperado). La horda del Oeste les ve como peligrosos, impulsivos y potencialmente destructivos. Los orcos y trolls desconfían de su adicción a la magia que hace parecer a la que poseían cuando eran Altos elfos una nimiedad. Los orcos en cierto modo compadecen y desconfían de los elfos porque ven en ellos la misma espiral de autodestrucción que llego a corromper a los orcos tiempo atrás. Los elfos consideran a la horda en general barbaros que se niegan a tomar el poder. Les desagradan especialmente los orcos, a quienes consideran débiles pues deberían haber sido lo suficientemente fuertes para controlar el poder que los demonios les habían dado en su día en lugar de librarse de el.

Su “hedor” a magia corrupta es en si una ofensa viviente para la delicada sensibilidad espiritual de los Tauren y los Elfos de la Noche.

Respecto a la alianza el sentimiento predominante es de odio, hacia todos ellos en especial humanos y elfos de la noche pues se sienten traicionados. Por ello tratan de atraer a los pocos Altos Elfos que aún quedan al seno de los elfos de Sangre. Obviamente no son bienvenidos en ningún territorio alianza. Consideran a los Altos elfos débiles y patéticos, pues tienen el potencial de ser elfos de sangre pero continúan negándoselo a si mismos. Su enemistad con las demás razas sigue el razonamiento de el amigo de mi enemigo es mi enemigo.

Mantienen buena relación con algunos clanes de Nagas debido a sus ancestros comunes.


Aspecto:
Fisicamente son iguales a casi cualquier alto elfo salvo por el color verde brillante de sus ojos debido a su adicción a la magia fel. Los elfos de sangre son levemente más altos que los humanos. Una alto elfo normalmente mide hacia dos metros, y pesa entre 50 y 85 kg, dependiendo del género. Son delgados, con rasgos simétricos y afilados, a menudo una exageración de la belleza perfectos. Los altos elfos son uniformemente pálidos en su complexión, con pelo que oscila entre blancos y rojizos pasando por negro y diferentes tonalidades de castaño.

Adicción: Los elfos de sangre suelen tratar de mantener a raya su adicción para evitar caer en la locura, tratan de mantener un cierto equilibrio entre la necesidad y el exceso para no sufrir los efectos de una sobredosis o la abstinencia. Tienden a ser discretos en sus tomas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario